#PalpitandoLos100DeLaTecnica Hace poco más de dos siglos nuestro país comenzaba su historia como
Nación independiente y soberana.
Queremos agradecer a los alumnos de 2do 3ra y 1ro 3ra por la cartelera y la decoración, como así también a alumnos de 3ro2da que elaboraron la casa de Tucumán que ven de fondo como telón.
Recordemos
que, en 1816, nuestro país no pasaba por un buen momento ni en lo económico, ni
en lo político. Por otra parte, existía la amenaza permanente de una mayor invasión de tropas españolas que
luchaban por mantener su poder.
Güemes
apenas lograba controlar los ejércitos hispanos que avanzaban en el norte
del país.
También existían conflictos internos porque no se llegaba a un consenso respecto
al sistema político que se debía implementar. Pero, sin embargo, pese a los
numerosos desacuerdos y a todos los inconvenientes, los congresistas reunidos en
Tucumán optaron por declarar solemnemente la independencia del Imperio Español.
La mañana
del 9 de julio de l816, cuando Juan José Paso, luego de leer la proposición
dentro de un clima de gran expectativa, preguntó a los diputados si deseaban
que las provincias de la Unión conformaran una nación libre e independiente de los
Reyes de
España, lo congresistas
respondieron afirmativamente con una aclamación cerrada y luego,
individualmente, ratificaron la aprobación.
Este consenso unánime respecto
a la declaración
de la independencia
nos hace reflexionar
sobre la valentía
que tuvieron los protagonistas
de nuestra historia para hacer frente a sus diferencias personales y a las dificultades que se les presentaban.
¿Qué
enseñanza nos dejan los hombres que construyeron nuestro pasado? Que la historia
no la hacen
solamente los próceres,
también la hacen
las personas comunes, como cada uno de nosotros, en nuestro
trabajo, en la escuela, en la casa, construyendo
para uno y para todos, con la idea de que mientras más aprendamos más libres
seremos y más
honraremos a nuestros
antepasados, cuyos valores siguen vigentes, sigamos luchando entonces,
por la independencia y la autonomía económica,
cultural y social de nuestra Argentina.
Los alumnos de 1ro 1ra y 1ro 3ra trabajaron con el significado del acto del
“ 9 de julio” y realizaron una lluvia de
la palabras. Pasaran a leerlas y pegarlas.
COMPROMISO UNION LIBERTAD ESPERANZA NACION
JUSTICIA PATRIA EQUIDAD LUCHA IDENTIDAD
ARGENTINA
En toda la
Nación, el 9 de julio se celebraba la declaración de la independencia. Vamos a
jugar un rato, se dará un crucigrama por curso y el primero que lo resuelva
tendrá un premio. Para ello escuchamos con mucha atención un breve relato:
Relato sobre 9 de julio: LOS SONIDOS Y LA MÚSICA DE 1816
Las carretas de la época de la independencia del 1816 hacían ruido con sus
ruedas de madera al pasar por las calles de adoquines y de tierra. Muy temprano
a la mañana sonaban las campanas, era hora de levantarse para empezar un nuevo
día. También se escuchaban los golpes de los martillos en las herrerías cuando
hacían las herraduras para los caballos. La música de aquella época tenía su
lugar de importancia a comienzos del siglo XIX. No existían los soportes
físicos, faltaban muchos años para los vinilos, CD y MP3, Spotify y la única posibilidad
era de interpretarla en vivo. Los pueblos originarios bailaban en sus ritos que
se basaban mayormente en gritos.

También cada clase social tenía sus costumbres. La clase alta tenía la
posibilidad de contar con varios instrumentos
como clavicordios, pianos, arpas y en las casas se interpretaban
música como el minué(que es una danza de salón), y lo hacían en las famosas tertulias
(reuniones de personas que se juntaban habitualmente para conversar sobre un
determinado tema de la actualidad) donde se bailaba la contradanza,
antigua danza europea. Su trayectoria histórica atravesó la realidad
coreográfica de las danzas en nuestro país dando origen a El Cielito del que se
desprendieron el Pericón y la Media caña. Por otro lado había muchas
pulperías, una suerte de almacén que también le daba vida a un espacio de
sociabilidad. Los juegos típicos del lugar eran: las cartas, tabas, corrida de sortija,
bochas y siempre había una guitarra a mano donde iban tomando protagonismo las payadas.
Eran encuentros musicales que iban tomando calor con las palabras y donde la música
era fundamental. Era el lugar privilegiado de
los gauchos y criollos. También se compartían empanadas, locros,
guisos, pasteles, carbonada y no faltaba el mate amargo y el aguardiente como
bebidas preferidas. En estos doscientos ocho años de historia el folklore se
gestó, desarrolló, arraigó y se instaló definitivamente en el ser
nacional argentino.

Agradecemos a los alumnos por su gran
compromiso y participación, a las docentes organizadoras: Ahumada, Anahí; Álvarez,
Laura; Lemos; Romina; Mina Estela por la organización y a todos los que
colaboraron en este acto y como cierre compartieron un rico chocolate.
¡GRACIAS!